En su segundo año, el programa de robótica de Erie Elementary convertido rápidamente en una pieza clave de la oferta extraescolar del centro, ofreciendo a los alumnos de segundo a quinto curso la oportunidad de aprender los fundamentos del diseño, la construcción y la programación de robots.
Impulsado por un interés abrumador y una lista de espera de más de 70 alumnos, el programa se amplió para dar cabida al mayor número posible de estudiantes. Larissa Mangione, profesora de autismo de infantil a 5.º de primaria y entrenadora de VEX Robotics en Erie, comentó: «Nuestro distrito cuenta con un programa de robótica increíble, especialmente en la enseñanza secundaria. Nuestro objetivo era ofrecer a los alumnos las mismas oportunidades y el mismo nivel de participación, lo que nos llevó a tomar la decisión de ampliar el programa para incluir opciones competitivas y no competitivas».
En la actualidad, hay siete equipos de competición formados por 28 alumnos y cinco equipos no competitivos con un total de 20 alumnos. Dos equipos se han clasificado para la competición estatal, que tendrá lugar el 9 de marzo.

La misión de Mangione es dar prioridad a la creación de un espíritu de comunidad y fomentar el bienestar socioemocional dentro del programa. Cuenta con el apoyo de tres padres-entrenadores muy comprometidos, que aportan voluntariamente sus conocimientos para ayudar en los aspectos técnicos y de robótica. «Nos centramos especialmente en la autorregulación, la colaboración y la resolución de problemas al inicio de la temporada y seguimos haciéndolo», explicó.
A Max Southard, un alumno de quinto curso, le encantan las competiciones de robótica porque le permiten explorar diseños de robots nuevos y originales sin tener que seguir las instrucciones estándar. «Nos salimos del guion y creamos diseños completamente nuevos y diferentes», comentó Max. «Aunque no utilizamos las instrucciones de montaje de VEX, fuimos capaces de completar nuestro proyecto durante toda la temporada». Las competiciones ofrecen a los alumnos la oportunidad de demostrar su creatividad y su capacidad para resolver problemas.
Otro aspecto que hace que el programa de robótica de Erie sea único es que ofrece actividades no competitivas para los alumnos de segundo curso. Con el apoyo de dos profesores, el equipo no competitivo tiene como objetivo preparar a los alumnos para su futura participación en equipos competitivos. Mangione se enorgullece del ambiente inclusivo del equipo, que anima a todos a participar y fomenta una cultura de apoyo y estímulo.
Al reflexionar sobre su experiencia en robótica, Avery Larson, alumna de quinto curso, comentó: «Lo más emocionante fue poder trabajar con mi equipo y divertirme mientras construíamos nuestro robot. He disfrutado mucho de las competiciones y tengo muchas ganas de competir en el estatal».

